Hoy, la historia de vida es la de Pilar Baena Solla, más conocida como Piruca. Es la madre de Mariajo, una antigua alumna del instituto con la que, años más tarde, también coincidí como profesora. Desde entonces mantenemos una gran amistad. Esta es la historia de una mujer entrañable, fuerte y generosa, que ha sabido vivir cada etapa con dignidad y alegría. Cuando escribía estas líneas, en Junio, nos sorprendió la muerte repentina de Piruca, éste es un homenaje a su vida que quiso contarnos con ese humor y optimismo que ella tenía.

El apodo de Piruca viene acompañado de una historia familiar muy especial. Su familia era conocida como los tintoreros, y no por casualidad: sus abuelos, Isolino Solla Argibay y Angelita Cordo, fundaron la que se considera la primera tintorería de Galicia, la Tintorería San Roque. Estaba situada junto al río de los Gafos, y todavía hoy se pueden ver los restos del muro de aquella empresa frente al antiguo lavadero

tintoreria San Roque en 1970
Tintorería San Roque nos anos 70

Piruca recuerda que un historiador de apellido Solla escribió hace años un libro en el que recogía la historia de la tintorería y su importancia en la época., ese libro se titulo “Inmobiliario etnográfico do río Gafos” de Calros Solla y le dedica a la tintorería “San Roque” 21 páginas incluidas muchas fotografías de campañas publicitarias de la época. En el Diario de Pontevedra en octubre de 1927 cuando cumplía 20 años de existencia, había un anuncio que rezaba así:

¡Atención!

¿Quieres tu traje lucir

elegante limpio y fino?

pues chico tienes que ir

a la casa de Isolino.

Una infancia entre tintes y duelos

La vida de su abuelo materno, Isolino Solla Fontán, no fue fácil. Su esposa, Angelita Cordo, falleció embarazada de su sexto hijo, tras contraer unas fiebres a raíz de un baño. El bebé tampoco logró sobrevivir y la pérdida marcó profundamente a Isolino, que, pese a rehacer su vida junto a Emilia —una mujer que le ayudó a criar a sus cinco hijas—, nunca se quitó el brazalete negro de luto por la mujer que amó profundamente.

Isolino de mozo
Isolino Fontán
Muller de Isolino
Angelita Cordo
Isolino e Emilia
Isolino Fontán y Emilia

La tintorería creció hasta convertirse en una empresa moderna y reconocida, con pedidos que llegaban desde toda Galicia. Abrieron sucursales en varias ciudades, incluida una en la Plaza de España de Pontevedra. Allí trabajaba la madre de Piruca, Pilar Solla Cordo, llevando la contabilidad y dedicando muchas horas al planchado. Vivía con tristeza la pérdida de su novio en un accidente y ya se veía como una “solterona”, como se decía entonces.

Fue precisamente la mujer de Pepe quien hizo de celestina y presentó a Pilar y Rosendo. El matrimonio fue concertado y de conveniencia, como era habitual en la época. Rosendo le llevaba diez años a Pilar. Se casaron y tuvieron tres hijos: Pilar (Piruca), Demetria (Luchi) y Rosendo Luis (Cheché), que acabaría siendo marino mercante.

 “Sus éxitos como vendedora la llevaron a ganar varios viajes a Roma y París”.

Piruca Baena Solla

Piruca nació el 27 de junio de 1932 en el barrio de San Roque, donde hoy se encuentra la guardería Bambi. Fue bautizada en Santa María.

Desde muy pequeña empezó a ir a la escuela; ya sabía leer, escribir y hacer cuentas. Asistió primero a una escuela cerca del Teatro Principal, la de Poza, y luego al Parador con la maestra Baltasara Prieto, madre de Nené González. Hizo la primera comunión con 7 años en San Roque, y tuvo una gran fiesta.

Boda de Pilar y Rosendo
Piruca y Ramón recién casados
Con Isolino
Piruca y Luchi con Isolino
boda Piruca 1952
Boda de Piruca y Ramón
Piruca 4 anos
Piruca con 4 años
Comunión Piruca
Comunión Piruca
Piruca e Luchi con Isolino
Piruca y Ramón con Piruquiña y Ana

Ingresó en el instituto tras prepararse en la academia Minerva. Cursó el bachillerato en el Instituto Femenino, hoy IES Valle Inclán. Recuerda con cariño a profesoras como Angelita Dapena, Carmen Gamallo, Raimunda Lusquiños o Mercedes Silva, a quien apodaban “La Corrosca”.

Quiso estudiar Magisterio para ayudar a su madre, pero al cabo de un año dejó los estudios y se dedicó de lleno a la tintorería. Allí conoció a otra empleada que también se llamaba Piruca, y juntas compartieron trabajo y amistad.

Fue también en la tienda donde conoció a Ramón Lores Argibay, que pasaba con sus amigos a dejar prendas para limpiar. Ramón trabajaba como cajero de Clases Pasivas en el edificio de Bernardo López Abadín. Se hicieron amigos, luego novios y, finalmente, se casaron cuando ella tenía solo 20 años. La boda fue en San Roque y la luna de miel en Bayona, donde visitaron a familiares de Pilar, los tíos Marina y Rafael.

Piruca de moza
La madre de Piruca Pilar Solla Cordo

De madre de familia a vendedora estrella

Tras el matrimonio, fueron a vivir con la suegra, Josefa, a una casa en la calle Isabel II en Pontevedra.

En 1976, con las hijas ya mayores, Pilar, Ana y María José, Piruca comenzó a vender productos Stanhome a domicilio. Fue todo un acierto. Gracias a su carisma y esfuerzo, no solo logró amueblar su nueva casa en la Avenida de Corbaceiras, sino también costear la carrera universitaria de su hija menor. Sus éxitos como vendedora la llevaron a ganar varios viajes a Roma y París, experiencias que disfrutó enormemente.

En 1973, tras el cierre de la tintorería, Piruca encontró en la pintura una nueva pasión. Empezó asistiendo a clases en la Herrería, luego en la calle Marquesa y más tarde en el Paseo de Colón, con Mónica como profesora. Desde entonces no ha dejado de pintar. Tiene cuadros por toda la casa, muchos de ellos pensados para sus hijos. A pesar de que en 2007 perdió el ojo derecho por una infección tras una operación de cataratas, siguió pintando con la misma ilusión.

Stanhoe 1988 Piruca
Copa de estrellas Stanhome 1988
dibujos de Piruca
Stanhome  piruca 1988
dibujos de Piruca
Piruca de viaje
dibujos de Piruca2

Viuda desde 2006, Piruca sigue disfrutando de los pequeños grandes placeres de la vida. Toma café frecuentemente con sus amigas del barrio, Elisa y Lisota, con quienes también viajó por Benidorm, Mallorca y Salou con el Imserso.

Hace apenas un año, paseando con una amiga, descubrió un centro de día recién inaugurado, AlFaRo y decidieron apuntarse, hoy considera que fue una de las mejores decisiones que ha tomado. Allí participa en actividades, aprende cosas nuevas y siempre vuelve a casa con ganas de contárselas a su nieto Mauro.

Enlace al programa de radio que no pudo ser emitido.

en onda cero Piruca
Piruca Baena

Piruca tiene cinco nietos —Carlos, Jorge, Diana, Lucía y Mauro— y dos bisnietos —Nico y Tomás—. Se siente profundamente afortunada por la familia que ha construido y agradecida por todo lo vivido. Su mayor deseo es que nunca les falte salud, porque lo demás, asegura, ya lo tienen.

Gracias, Piruca, por abrirme las puertas de tu casa y de tu memoria. Sé que en ocasiones fue un esfuerzo recordar ciertas cosas escondidas, pero lo hiciste con valentía y generosidad. Sigue pintando, riendo y disfrutando con los tuyos. Te lo mereces. In memoriam

Ana Santos Solla

Ana Santos Solla

Profesora de E.F.

Son Ana Santos, nacín en Pontevedra no ano 1960, a miña infancia estivo moi ligada a Santa María de Xeve, a terra da miña nai, son a terceira de 8 irmáns, a maior das mozas, a máis vella como me dicían de pequena. Sempre me gustou o deporte e estudei INEF en Madrid, estiven 34 anos no IES Valle Inclán impartindo Educación Física alí foi onde coñecín ao resto dos meus compañeiros que agora me acompañan neste proxecto. Decidín xubilarme para dar un novo rumbo á miña vida e levar a cabo este tipo de iniciativas como @devellabella ue pretende que o envellecemento activo convértase en embelecemento persoal e poder achegar a miña experiencia nesta etapa da vida.

Nós os maiores aínda temos moita guerra que dar, espero que este blogue motívevos a querer colaborar connosco.

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